Así se desarrolla una operación de procesamiento en Swalag, desde la primera visita técnica hasta la entrega del material clasificado. Cada paso tiene tiempos y responsables definidos.
Un técnico visita la planta del cliente para muestrear la escoria o el subproducto, medir temperatura y volumen, y confirmar si el material requiere enfriamiento previo.
Definimos el circuito de trituración, cribado y separación magnética según la composición del lote. El plan se envía por escrito con plazos y equipos asignados.
El material se traslada a nuestra planta en Yacare, Artigas, con palas cargadoras y camiones de volteo. Cada carga se registra con peso y origen para el control de calidad.
La escoria pasa por machacadora de mandíbulas, imán de tambor y mesa densimétrica. El operador ajusta la velocidad de alimentación según la granulometría detectada.
Se analiza una muestra final del material procesado para confirmar el porcentaje de metal recuperado. El cliente recibe el informe y el material queda listo para su uso o retiro.
Cuando una línea de procesamiento entra en operación, los ajustes no esperan. Por eso mantenemos un canal de soporte técnico con respuesta acotada y personal de planta disponible para resolver incidencias de escoria y subproductos.
Cronología operativa
Primera línea de trituración y cribado para escoria de horno en Artigas. Se instalaron los equipos de reducción primaria y se definieron los protocolos de muestreo.
Incorporación de separadores de tambor de alta intensidad. Con esto se logró recuperar la fracción férrica de los subproductos con una granulometría controlada.
Sumamos mesas densimétricas para la fracción fina. El objetivo fue reducir la pérdida de metales no férricos en el rechazo y estabilizar la calidad del material entregado.
Implementamos un sistema de contención y neutralización para los lixiviados del patio de escorias. La planta opera con un circuito cerrado de agua de proceso.